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Russelia equisetifolia (Lágrimas de amor)

Las plantas de russelia son muy ramificadas. Las ramillas son muy largas, filiformes, de color verde vivo, parecidas a las de los equisetos. En la parte baja de la planta las hojas son muy largas y finas; en la parte superior se reducen a pequeñas escamas alargadas. Según la temperatura de la zona puede perder el follaje en invierno. Desde abril a mediados del otoño genera incesantemente pequeñas flores tubulares de color rojo vivo. Tienen entre dos y tres centímetros de largo, y se abren apenas en el extremo en forma de cinco lóbulos redondeados. Su néctar atrae a las mariposas y abejas. Esta planta permite introducir movimiento en el jardín mediante impactantes cascadas de color de gran ligereza. Esta cualidad, sumada a su escasa demanda de cuidados, su veloz crecimiento y su tolerancia al aire marino, el viento y los terrenos calizos, ha multiplicado su presencia en los jardines mediterráneos. Las matas se alzan entre 0,5 y 1,5 metros.

Nombre científico: Russelia equisetifolia
Humedad: Necesita riegos moderados sin encharcamiento. La falta de agua prolongada desembocará en una planta menos vistosa.
Insolación: Sol.
Requerimientos edáficos: Cualquier suelo siempre que sea rico y ligero (fresco o seco; ácido, neutro o alcalino; soporta suelos calizos).
Época de floración: De primavera a mediados de otoño.
Resistencia al frío:: Se hiela a -2°C.

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